Mantener el tono muscular
El agua ayuda a mantener el tono muscular, lo cual, a su vez, ayuda a una apropiada contracción muscular, lo que a su vez evita la deshidratación. Esta, además, ayuda a prevenir la flacidez que se da como consecuencia de la pérdida de peso, ya que las células que se están empequeñeciendo se inundan da agua, lo que las mantiene limpias, sanas y firmes.
El agua ayuda al cuerpo a deshacerse de los desechos. Cuando se está perdiendo peso se genera más basura, pues toda esa grasa metabolizada debe ser eliminada. Nuevamente, el agua es determinante para ello.
Por último, el agua ayuda a aliviar la constipación. El colon es la principal fuente interna de agua. Cuando el cuerpo recibe poca agua, absorbe la que necesita de las fuentes internas. ¿El resultado? Constipación. |